La comunicación se ha convertido en un elemento clave para cualquier empresa no sólo para mejorar sus ventas sino también para fidelizar a sus clientes. Por ello, cada vez más las grandes empresas cuentan con un Departamento de Comunicación, encargado de transmitir su mensaje a los distintos públicos, ya sea interno o externo.

También existe la creencia de que invertir en comunicación es costoso y caro. Razón por la que la mayoría de las pymes han descuidado este aspecto al creer que es un servicio más propio de las grandes empresas,  una creencia errónea. Lo que no se comunica no existe, por lo que desatender este servicio repercute de forma negativa en la empresa.

Las nuevas tecnologías están presentes cada día en nuestras vidas. Trabajo, enseñanza, ocio, entretenimiento, comunicación… Todo lo que nos rodea está conectado y cada vez es más fácil acceder a Internet, ya sea a través de un ordenador, un teléfono móvil o desde nuestro coche.

Las pequeñas empresas no pueden dejar pasar esta oportunidad y estar presentes en Internet, un escaparate que está al alcance de cualquiera. Lo importante es saber cómo comunicar. Una gran empresa cuenta con profesionales que llevan a cabo la comunicación y el marketing de la empresa, pero ¿cómo puede una pequeña empresa comunicar?

La comunicación en las pymes es distinta a la comunicación de grandes empresas y la diferencia está en cómo llegar a nuestro público objetivo. Las pymes tienen un valor añadido: la cercanía y la confianza de sus clientes. Estos valores han de hacerse valer y para ello el boca-oído juega un papel fundamental.

Pero este tipo de comunicación tiene que apoyarse en otras herramientas. Nuestra empresa tiene que estar presente en Internet, con el objetivo de posicionarse e incrementar sus ventas. La presencia de la empresa en el modelo Web 2.0 o Web Social permite acercarse a su público, ya que puede interactuar en igualdad, y genera buena imagen, lo que le permitirá obtener mejores resultados.

La web corporativa es la oficina online de la marca, del producto, en definitiva, de la empresa. Integrado en él o no, también está el blog corporativo, que puede ayudar a la empresa a comunicarse con sus potenciales clientes, utilizando un tono más directo, personal e informal. Muy aconsejable que el blog forme parte de la web, así todas las visitas de los usuarios a las entradas reportarán más público a la web.

Las redes sociales más utilizadas por las empresas son Facebook, Twitter, Linkedin, Google+, Pinterest y Youtube. También podríamos incluir Instagram, aunque depende del sector de la empresa será aconsejable utilizarla o descartarla.

En cualquiera de las opciones que decida la empresa para estar presente en las redes sociales, la gestión tiene que ser periódica, participativa y, ante cuestiones planteadas por otros usuarios, siempre tienen que ser atendidas, contestar a las preguntas o agradecer los comentarios y contribuciones de los usuarios. La persona que intervenga en los perfiles tiene que hacerlo en representación de la empresa y no a título personal. La profesionalidad y la constancia es clave, por lo que se aconseja que para una buena gestión de los contenidos se cuente con un community manager o gestor de contenidos digitales.

 

Susi Subiela

Comunicación. Gestora de contenidos. Social Media. Community Manager.

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