Hace unos años, tomé la decisión de sumar a mi condición de Abogado la de Agente de la Propiedad Inmobiliaria colegiado (API). A tal efecto y cumpliendo los requisitos exigidos en el Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Valencia, curse alta en el mismo con número de Colegiado 1527 con un doble objetivo, la compra y venta de inmuebles y adentrarme en el mundo de la tasación inmobiliaria.

Esta decisión se debió principalmente por dos motivos. Por una parte y como abogado, había visto como tasaciones irreales y fuera de toda lógica hacían más complicados los acuerdos entre los copropietarios, normalmente en inmuebles que venían de divorcios o herencias. Y por otra parte, porque mis clientes de temas legales me solicitaban que fuera yo mismo el que les gestionara la venta de sus inmuebles, ya que habían depositado su total confianza en mi persona y profesionalidad.

Después de una formación adecuada en valoraciones de la mano de un magnífico experto en esta área y tras muchísimas valoraciones realizas tanto a particulares como a Juzgados como perito judicial, es mi deseo compartir el porqué es necesario realizar una buena valoración de un bien inmueble.

Voy a distinguir dos ámbitos: el particular y el prejudicial (el cual abordaré en otro artículo), donde el cliente puede elegir al tasador con total libertad. Dejo fuera el ámbito judicial, pues son los Juzgados los que siguiendo una bolsa de peritos van a designar al tasador y el ámbito hipotecario, ya que en este caso suelen ser las entidades bancarias las que asignan al tasador en cuestión.

Ámbito particular

Cuando un cliente me pide que gestione como su representante la venta de su inmueble, lo primero que me pregunta es ¿qué precio le ponemos? En este punto no vale darle al cliente un precio “a ojo”. Tampoco un precio que guste a sus oídos. Lo que procede es hacer un trabajo de investigación y una tasación realista para que el proceso de venta pueda culminar con éxito en el menor tiempo posible.

A tal efecto, suelo utilizar varios métodos de tasación, destacando el método comparativo, el método del coste de reposición y valoración del suelo por el método residual estático. También uno novedoso y que tiene en cuenta las operaciones reales realizadas en el entorno de nuestro inmueble a través de la HERRAMIENTA MVI de Registradores de España, para así obtener información sobre ventas de inmuebles efectivamente realizadas, escrituradas e inscritas, en los últimos años y actualizadas trimestralmente.

Una tasación bien fundamentada, clara y realista, nos va a permitir que el inmueble objeto de venta salga al mercado, con un precio de venta con posibilidades reales de realización de la operación, en el menor tiempo posible y al mejor precio del momento y las circunstancias actuales. De nada sirve intentar vender un inmueble a un precio que nadie está dispuesto a pagar, ya que lo único que se consigue así es “quemar” el inmueble y frustrar la ilusión del propietario de una venta que le satisfaga.

Manuel Izquierdo Yago

Agente Propiedad Inmobiliaria. Col. 1527

Perito tasador

Abogado. Col. 13273