Hay parejas, que a pesar de que en su día optaron por la separación judicial, con el tiempo se han reconciliado y han vuelto a la convivencia. En estos casos nada interfiere para que reanuden su relación de pareja, pero la forma de darle cobertura legal a este retorno no siempre es conocida. Llegados a esta reconciliación es conveniente legalizar la nueva situación que se crea, sobre todo de cara a una hipotética (y por supuesto no deseada) pensión de viudedad.

En el caso de que la ruptura se hubiese dado a través de la separación judicial, caben varias posibilidades para el acceso a este tipo de pensión.

Pensión de viudedad

La primera, y la más recomendable, es proceder a comunicar la reconciliación al Juzgado que dictó la sentencia de separación. Esta posibilidad viene contemplada en el artículo 84 del Código Civil el cual establece que: “La reconciliación pone término al procedimiento de separación y deja sin efecto ulterior lo resuelto en él, pero ambos cónyuges separadamente deberán ponerlo en conocimiento del Juez que entienda o haya entendido en el litigio. Ello, no obstante, mediante resolución judicial, serán mantenidas o modificadas las medidas adoptadas en relación a los hijos, cuando exista causa que lo justifique. Cuando la separación hubiere tenido lugar sin intervención judicial, en la forma prevista en el artículo 82, la reconciliación deberá formalizase en escritura pública o acta de manifestaciones. La reconciliación deberá inscribirse, para su eficacia frente a terceros, en el Registro Civil correspondiente”.

Este procedimiento, que exige la concurrencia de abogado y procurador, es la mejor manera de evitar pleitos innecesarios posteriores para acceder a la pensión de viudedad.

La segunda vía la marcan los tribunales, cuando establecen que el hecho de haber nacido hijos de ambos consortes después de la reconciliación y su inscripción en el registro civil es prueba suficiente de la reconciliación. Por tanto, facultan al acceso de la pensión de viudedad. Pero con casi toda seguridad, este derecho habría que pleitearlo en los tribunales, ya que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) no suele ponerlo fácil.

En definitiva, y es mi consejo, si en su día se optó por la separación judicialmente y ha habido una reconciliación, no espere ni deje pasar el tiempo. Contacte con su abogado de confianza y lleve a cabo el procedimiento judicial de reconciliación.

Manuel Izquierdo Yago

Abogado del ICAV

Colegiado 13.273